El huipil de Chichicastenango

El huipil de Chichicastenango se teje en un telar de cintura, también conocido como telar de “palitos” con una técnica denominada “de nudos”. Es una técnica muy compleja, una tejedora tarda aproximadamente 6 meses en tejer un sólo huipil. Esta técnica permite trabajar el tejido con mucho detalle por lo que incluso pueden tejer flores con sus sombras. Puede tener hilos de decenas de tonalidades diferentes, sin embargo, predominan los tonos rojizos contrastados con negro.

Al contrario de las mayoría de los huipiles, donde la tejedora utiliza un palito llamado “lanzador” para pasar cada hilo por la urdimbre e ir formando cada corrida, la tejedora del huipil de Chichicastenango no lo utiliza, ella usa simplemente sus dedos.

Este huipil consta de 3 lienzos, uno más ancho en la parte central y los otros dos más angostos en cada uno de los laterales que dan salida a los brazos. Para elaborar lienzos de diferentes tamaños se usan telares de dos tamaños diferentes. El telar pequeño también sirve para elaborar las fajas. Los lienzos están unidos por un bordado a mano con algunos de los numerosos puntos de unión que forman parte del patrimonio textil chichicasteca. Un huipil puede llegar a pesar de 700 gramos a un kilo. 

 

En el cuello tiene una figura que representa los rayos del sol y que originalmente era bordada a mano con punto cadeneta. Debido a lo laborioso que resulta la elaboración de las diferentes partes del huipil, actualmente para simplificar el cuello, en lugar de bordarlo se cose un listón similar manteniéndose la figura del sol. La mujer chichicasteca al introducir su cabeza en este sol se posesiona en el centro del universo 

 

Huipil tejido en telar de cintura
Cuello del huipil tradicional de Chichicastenango con la representación de los rayos del sol.
 
Los huipiles de Chichicastenango se elaboran colectivamente, mientras unas mujeres se especializan en tejer los lienzos, otras lo hacen en el bordado del cuello o los puntos de unión los lienzos. 

En Chichicastenango existen diferentes patrones de huipiles que se han desarrollado a lo largo de su historia. También existe uno más antiguo color blanco del que se ha heredado el cuello con forma de rayos del sol, así como uno más moderno que no es tejido en telar de cintura, sino con figuras de animales o flores bordadas a mano. 
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